Según ha sabido El Confidencial Digital de fuentes
del Gobierno, el mensaje que Hacienda va a transmitir por
carta a estos grandes defraudadores en las próximas semanas es rotundo: O
pagáis antes de abril o publicamos vuestros nombres.
La idea del Gobierno
es informar a los morosos antes de la publicación de sus
identidades. Y, si pagan o colaboran en los dos próximos meses, no los
incluirá en la lista que ya perfila el ministro Montoro.
Se articulará como proyecto de
ley
Fuentes conocedoras del proceso, a las que ha tenido acceso
ECD, explican que el Gobierno se ha decantado por que la lista
se articule en un proyecto de ley.
Se ha rechazado en el último momento abordarlo mediante un decreto ley
por los problemas que plantea al afectar a derechos fundamentales,
como el de la intimidad y el honor.
También se ultima la reforma del artículo 95 de la Ley General
Tributaria, que prohíbe a Hacienda revelar
información sobre contribuyentes salvo en casos excepcionales relacionados
con el terrorismo.
Deudas superiores a los 100.000
euros
Según las fuentes consultadas, uno de los parámetros que
maneja el equipo de Cristóbal Montoro para clasificar como ‘grandes’ a los
defraudadores y morosos es su nivel de deuda con el Estado. Ha fijado un
límite en el entorno de los 100.000 euros.
Su plan es, por tanto, que todo aquel que supere dicho umbral
aparezca en la lista. Se tendrán en cuenta los impagos tanto a Hacienda como
a la Seguridad Social. En la actualidad, el Código Penal considera
delito fiscal en España al fraude superior a 120.000 euros.
Doscientos nombres
Tal y cómo se contó en estas páginas, Montoro tiene ya
en la cabeza el perfil de defraudador a por el que quiere
ir. Incluso, maneja ya una lista que contiene alrededor de
200 nombres.
Personas que conocen el listado explican a ECD que entre los señalados
por la Agencia Tributaria se encuentran empresarios
muy conocidos, artistas, deportistas y directivos de medios de
comunicación.
Concretamente, los técnicos de Hacienda tienen orden de localizar, en
primera instancia, a los morosos y evasores que sean
reincidentes. Se centrarán en quienes hayan sido sancionados por grandes
deudas con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social pero no condenados
porque no existió mala fe.