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Consejos para la Gestión de los Riesgos de
Crédito en la Pyme
La
habilidad principal de los profesionales de la banca debería ser la
Gestión del Riesgo. Por ello, los consejos que una entidad financiera
da a sus clientes Pymes para la gestión de riesgos no deben caer en saco roto.
El siguiente texto tiene como fuente la Caja Laboral:
Antes de dar crédito a un posible cliente, o incluso a un cliente habitual,
es conveniente asegurarse de la solvencia del mismo. Existe un
importante nivel de morosidad en las operaciones comerciales,
ante el que muchos empresarios suelen actuar con una cierta imprudencia
y resignación. Sin embargo, los morosos no son un mal
necesario, sino un problema empresarial que se puede, si no eliminar totalmente,
si minimizar gracias a una buena gestión de riesgos de crédito.
Para ello es necesario seguir una serie de pasos:
-
EVITAR LAS PRISAS, primero comprobar la solvencia.
Antes de vender a crédito, pedir informes de la solvencia, capacidad de
pagos y seriedad mercantil del cliente, gracias a la información se pueden
evitar muchos morosos, siempre se puede esperar 24 horas antes de enviar la
mercancía. Los informes comerciales son la forma más económica,
fiable y accesible de evaluar el riesgo de un cliente potencial.
-
Dejar claras las CONDICIONES DE PAGO en el momento de
formalizar la operación comercial. El comercial debe acordar con el cliente
las condiciones y plazo de pago en el momento de cerrar la operación y
plasmarlas por escrito.
-
ESTABLECER UNAS CONDICIONES GENERALES DE VENTA. Las
condiciones generales de venta relacionan todas las cuestiones relacionadas
con la venta y cobro de las operaciones comerciales; es conveniente
incluirlas en los pedidos, facturas y documentos habituales. Además,
intentar que el cliente firme una copia de las condiciones generales de
venta para que quede constancia de que las conoce y que las ha aceptado.
-
DOCUMENTAR LAS OPERACIONES desde el inicio hasta el final
y verificar la recepción de la mercancía. Hacer un contrato que tenga
cláusulas que protejan al proveedor, y sino en cualquier caso obtener un
pedido en firme del comprador firmado por una persona con poderes
suficientes y hacer siempre firmar al cliente el albarán de entrega,
identificando a la persona que firma con nombre y apellidos, cargo, DNI y
sello de la empresa. Si es un transportista es mejor que figure también la
marca y matrícula del vehículo.
-
Si hay dudas PEDIR GARANTÍAS. No correr riesgos
innecesarios , si no se está seguro de la solvencia del cliente, pedirle
garantías o avales.
-
AUMENTAR LA JURIDICIDAD DE LA OPERACIÓN. Conseguir que
el cliente firme pagarés, letras o cheques para tener un crédito documentado
como mayor protección.
-
OTORGAR A CADA CLIENTE UN LÍMITE DE RIESGO. Establecer
un límite de riesgo para cada cliente, con lo que se evitarán pérdidas
elevadas si se produce una situación de morosidad.
-
NO FIARSE DE LAS APARIENCIAS. Por muy buena imagen que
tenga un posible comprador, investigar que hay detrás de la fachada de este
futuro cliente, a veces con un poco de esfuerzo de investigación se descubre
la cara oculta de las empresas.
-
NO FORZAR VENTAS NI FIJAR OBJETIVOS DEMASIADO AMBICIOSOS.
La presión sobre el departamento comercial para aumentar rápidamente las
ventas suele provocar morosidad ya que los comerciales venden a clientes
poco recomendables con tal de llegar a los objetivos.
-
EVITAR FALLOS EN EL MOMENTO DE LA VENTA. La empresa
proveedora debe haber actuado de forma irreprochable y poder demostrarlo en
cualquier momento: cumplir con todos los requisitos de cantidad,
calidad, plazo de entrega, precio, facturación, etc. Evitando los
litigios e incidencias comerciales se evitan las posibles acciones del
cliente que se niegan a pagar alegando la existencia de una disputa
comercial.
-
Incorporar el lema: “VENDER BIEN ES COBRAR BIEN Y COBRAR BIEN ES
VENDER MEJOR”. La empresa debe incorporar a su filosofía
corporativa la máxima de que “Una venta no ha sido realizada hasta que no ha
sido cobrada”
-
En el caso de que se produzca un moroso y no lo puede
cobrar por falta de tiempo o de recursos, lo mejor puede ser acudir
a profesionales EXPERTOS EN RECOBRO DE IMPAGADOS, que utilizando
métodos legales pero resolutivos, pueden conseguir la recuperación de las
deudas. Uno de estos métodos es el denominado proceso monitorio.
La negociación es la mejor vía para conseguir el
cobro de los morosos, para ello el acreedor debe anteponer sus
intereses -recuperar su dinero- a sus posiciones -tiene la razón y el
derecho de su parte- y a sus emociones -la lógica indignación y enfado por
no haber cobrado-. Por este motivo es necesario encontrar una solución
realista que el moroso pueda cumplir y llevarla a la práctica, aunque esto
signifique hacer ciertas concesiones al deudor y transigir en algunos
aspectos.
-
Si finalmente no se consigue cobrar una deuda, es conveniente
incluir al moroso en los REGISTROS DE IMPAGADOS (ASNEF, RAI, etc.).
De esta forma, se le limitan las posibilidades de que le den crédito hasta
que no haga frente a la deuda.
Fuente: riesgoymorosidad.com/consejos-gestion-riesgo-de-credito-pyme/
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