El marketing de la felicidad
¿Había
escuchado usted sobre este término antes? Si no lo hizo, debe saber que es algo
que en marketing se usa hace mucho tiempo, quizás sin dar el nombre exacto,
debido a una serie de estudios realizados a grupos de personas y sus sensaciones
ante determinados productos o servicios.
Ahora
bien, ¿qué es el marketing de la felicidad? Toda persona busca ser feliz, es lo
que necesita para vivir plenamente, entonces los marketeros y cualquier persona
que tenga un negocio o empresa debe encontrar la forma de “producir felicidad” a
través de sus productos o servicios.
Este
tipo de marketing busca hacer que el cliente al momento de probar el producto o
servicio se sienta feliz. Es decir, el marketing de la felicidad busca lograr
una relación positiva entre el consumo de los productos o servicios de una
empresa con la sensación de sentirse bien o ser feliz. Por eso, las grandes
compañías lanzan campañas de publicidad en función a esta relación. Buscan crear
la sensación de que el consumo de sus servicios o productos producirá felicidad
en los usuarios o consumidores.
Un
ejemplo claro de ello, son las campañas que la firma internacional Coca Cola
siempre ha lanzado, todas referidas a la felicidad cuando se toma una de sus
gaseosas: luego de un extenuante partido de fútbol, o cuando se está en familia,
divirtiéndose con los hijos y mascotas, esta marca de bebida gaseosa, busca que
se la asocie a las emociones para que sus consumidores recuerden quién ha estado
a su lado en los momentos más felices de sus vidas.
Otro
ejemplo es la reciente campaña de San Fernando, los “jueves de pavita” o “el
atún de pollo” que transmiten sensaciones de felicidad cuando se ve a los niños
bailando música negra o a la familia reunida para compartir la conserva de
pollo, todos alegres y en armonía.
Ahora
bien, ¿cómo hacemos un marketing de la felicidad? Primero tendremos que pensar
en qué es lo que podría hace feliz a nuestro cliente y luego ser auténtico y
creativo para lograr impactar en los corazones de nuestro público objetivo.
¿Será sencillo?
Probablemente no, pero en el camino se pueden ir ideando diferentes acciones que
nos lleven a lograr nuestro objetivo.
Básicamente, deberemos buscar estrategias para dar al cliente lo que espera
recibir con nuestro producto o servicio. Si lo que recibe es lo que estaba
esperando y eso le hace feliz, lo más probable es que pueda recomendarlo a otros
y ser un cliente leal. De lo contrario, si ofrecemos algo que luego no
entregaremos, el cliente se sentirá decepcionado y lo más probable es que no
vuelva a contratar nuestros servicios o comprar nuestros productos. Por tanto
deberemos crear una estrategia real que ofrezca algo que sí podemos dar.
El
marketing de la felicidad se está extendiendo cada vez más y las empresas están
sabiendo aprovechar, ya que a todos nos gusta sentir sensaciones de felicidad;
por ello, usted no se puede quedar atrás, con simples estrategias iniciales que
seguro ya está aplicando, irá logrando hacer sentir más felices a sus clientes.
Recuerde, deberemos enfocarnos más en nuestros clientes que en el producto
mismo, pensar en qué quiere el cliente, ponernos en sus zapatos, para lograr una
relación más estable y duradera
Fuente: https://revistaganamas.com.pe/index.php/marketing/10-paginas-vacias/151-el-marketing-de-la-felicidad
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