¿Cómo
mantienes motivados a tus empleados? ¿Cómo les muestras que su trabajo
es valorado? Muchos dueños de negocios usan bonos o aumentos de salario,
y aunque todos amamos tener dinero extra, motivar a tu equipo con dinero
no siempre es la forma más efectiva de hacerlo.
“A menos de que seas extremadamente cuidadoso con cómo usas tus
recompensas, podrías tener gente que sólo trabaja por dinero”, señala
Edward Deci, psicólogo en la Universidad de Rochester.
Algunos expertos, como Deci, están en contra de usar el dinero como
estrategia de motivación, especialmente cuando los empleados anticipan
esa recompensa antes de terminar la tarea. “Debemos compensar a la gente
justamente, pero si se usa el dinero para motivarla a hacer algo, nos
puede acabar perjudicando”, afirma. Otros piensan que el dinero puede
servir para motivar a los empleados, sin comprometer la auto
motivación.
“El dinero es algo muy motivante para los seres humanos”, afirma Ian
Larkin, profesor en Harvard Business School. “Pero decir que el dinero
es lo único que debemos usar es también una tontería. Las empresas
piensan demasiado en utilizar el dinero como motivador, dejando a un
lado otros motivadores más importantes”.
Te entregamos algunos tips sobre cómo usar y cómo no el dinero al
recompensar a tus empleados.
1. Brinda un sentido de autonomía
Los empleados necesitan autonomía y respeto para sentirse
motivados. Cuando el dinero es usado como carnada, puede debilitar el
sentido de poder. En este tipo de situaciones, Deci sugiere que los
empleados se sienten controlados por lo que pierden la auto motivación.
Una oficina que demanda excesivas horas extra a cambio de bonos puede
convencer a los empleados a trabajar, pero seguramente su desempeño será
deficiente.
Mejor, ofrécele a tu personal algunas libertades, escúchalos y dales la
oportunidad de seguir y alcanzar sus metas. Crea un ambiente laboral
agradable para que no necesites de ‘carnadas’ para convencerlos de
trabajar.
2. Usa una variedad de recompensas individualizadas
Así como debes ajustar tu estilo de liderazgo para tratar con
cada empleado, también debes adaptar tu estilo motivacional. Considera
los valores, tareas y metas de cada empleado. “Las recompensas
monetarias no funcionan para todos” afirma Larkin. Recuerda que el
dinero debe ser una parte, y no la totalidad.
“No caigas en la trampa de creer que las remuneraciones pueden arreglar
todo” sostiene el experto. “Saber dirigir una empresa es más importante
que diseñar un programa de incentivos”. Habla con la gente, entiende sus
necesidades y dales la oportunidad de crecer. Finalmente, esos esfuerzos
son más motivadores.
3. Enfócate en los medios y en el fin
Si recibir un bono es el gol principal, los empleados empezarán
a tomar atajos. “Si la actividad es un instrumento para la recompensa,
entonces tratarán de hacerla lo más rápido posible”, afirma Deci.
Como líder, debes enfatizar en los objetivos a largo plazo, así como en
la misión de la empresa, y prestar atención en cómo tus empleados
alcanzan sus metas. Recompensa a tus colaboradores que mejor muestran
tus valores y sé claro expresando que son esos comportamientos los que
quieres impulsar en tu compañía.