Whastapp no sólo ha roto la barrera “supersónica” de los 500 millones
de usuarios, y ha sido comprada por Facebook. Además, amenaza con
dinamitar las barreras entre las redes sociales y los soportes móviles e
invadir todos los ámbitos de la vida cotidiana. Utilizada como herramienta
de trabajo en muchos lugares, asalta la por ahora última frontera:
utilizarlo a la hora de operar con el banco. De esta manera, una entidad
financiera ha lanzado una herramienta financiera que permite iniciar
conversaciones, mantener un histórico de interacciones y realizar consultas,
entre otras funcionalidades.
Openbank, la banca online del Santander, ha sido el pionero al
lanzarlo el pasado 1 de abril. Lo que se intenta no es hacer aún
transacciones, sino generar interacción y contacto directo con los usuarios
y clientes.
El banco ha explicado hoy jueves que para ver cómo era de viable la
herramienta se realizó una prueba piloto con 17.000 consumidores, con
resultados “positivos”, y los usuarios han valorado este servicio.
Obviamente, y por razones de seguridad, aún es prematuro realizar
operaciones bancarias, tales como transferencias o pago de recibos, aunque
parece que no es descabellado imaginar, en un futuro cercano, que se pueda
producir una migración entre la atención telefónica de muchas entidades
financieras hacia este tipo de aplicaciones. La duda no es sólo si el futuro
más lejano permitirá las transacciones, sino si incluso en algún momento
diremos adiós a la existencia de una “voz” cuando necesitemos asistencia
remota de nuestro banco.